Ascensión junto a mi hermano Daniel Manriquez Fischer.
La ruta estaba bien señalizada en el bosque, difícil perderse. Si bien no alojamos en el refugio el Cualle, este se encontraba en buenas condiciones, con 16 camarotes y una estufa. La ascensión tenía zonas con nieve, que en su mayor parte se podían evitar por acarreo, que se encontraba bien compacto por lo que no era agotador. Y dado que subimos luego de las 10:00 la nieve no estaba con hielo por lo que no utilizamos crampones. Eso sí llevar de todas maneras crampones, e infaltable el piolet.
Ojo con la falsa cumbre, juega malas pasadas, como nos pasó a nosotros creyendo que faltaba menos de lo que era.