Un perro (al que bautizamos de lipi porque se parecía al de lipigas) nos acompañó desde la terma hasta la cumbre. En el campamento no quiso entrar al avance y se quedó haciendo guardia fuera de ella. Cuando llegamos a la nieve se puso a saltar (de alegría). Al regreso se puso a llorar cuando cruzamos la reja.
Total de ascensiones: 26